Stand By (2017 – 2019)

 

En la obra de Harold López la juventud es protagonista. Su discurso la enmarca como generación de imposturas y desafíos. Sumidos en silencios, retan al tiempo, lo consumen malsanamente en un acto de espera constante. Sus miradas son atraídas fuera del cuadro de forma tal que no es posible advertir hacia donde se dirigen, cual es la meta o el futuro. Así dialogan con el tiempo: condenan y sacrifican el presente en pos de un futuro advenedizo, inimaginable, desfachatado. Por otra parte, sus rasgos de humanidad se fundan en un ingente descomprometimiento político, cuasi ascetismo. Esta generación se define a la espera, la inercia que inocula en el cuerpo y el alma la desesperante espera. En resumidas cuentas, una suerte de estado de Stand by  que define la actitud de la juventud cubana del presente.